Ahora procuramos no buscar culpables
de la ruptura y envejecimiento
de los resortes viejos del corazón que tengo.
Hoy mi corazón pareciera estar más guango que nunca. Ya no se sostiene como antes. Se ha vuelto un corazón suicida, sin deseos de vivir ni habitar mi pecho. Su flagelación acabó con sus resortes y todo aquello que lo mantenía firme a mis sentimientos.
Ahora sus ideas y las mías distan mucho de ser las de un alma gemela. Ya no me platica como antes. Ahora dificilmente permite de su boca salir palabra alguna. Se ha olvidado de lo buenos que éramos como mejores amigos. Su amnesia le cegó las aventuras y le hizo olvidarme.
Ya no me reconoce, no reconoce el lugar en el que habita. Ni siquiera conoce su sombra. Se ha vuelto escurridizo, se asusta con cualquier sonido y sus resortes, se han vuelto viejos.
Sea quizás el desamor, las rupturas, las falsas esperanzas, las sopas de ilusiones que caducas, se desvanecieron en el cesto de la basura. Sea quizás el clima, mi estado de ánimo, el temor de desconocer a la persona amada, el estrés que representa una pelea, el último beso.
Ahora desconozco razones, y comienzo a distanciarme de todo también. Y me he vuelto viejo, y mi reflejo es el de un suicida.
de la ruptura y envejecimiento
de los resortes viejos del corazón que tengo.
Hoy mi corazón pareciera estar más guango que nunca. Ya no se sostiene como antes. Se ha vuelto un corazón suicida, sin deseos de vivir ni habitar mi pecho. Su flagelación acabó con sus resortes y todo aquello que lo mantenía firme a mis sentimientos.
Ahora sus ideas y las mías distan mucho de ser las de un alma gemela. Ya no me platica como antes. Ahora dificilmente permite de su boca salir palabra alguna. Se ha olvidado de lo buenos que éramos como mejores amigos. Su amnesia le cegó las aventuras y le hizo olvidarme.
Ya no me reconoce, no reconoce el lugar en el que habita. Ni siquiera conoce su sombra. Se ha vuelto escurridizo, se asusta con cualquier sonido y sus resortes, se han vuelto viejos.
Sea quizás el desamor, las rupturas, las falsas esperanzas, las sopas de ilusiones que caducas, se desvanecieron en el cesto de la basura. Sea quizás el clima, mi estado de ánimo, el temor de desconocer a la persona amada, el estrés que representa una pelea, el último beso.
Ahora desconozco razones, y comienzo a distanciarme de todo también. Y me he vuelto viejo, y mi reflejo es el de un suicida.